Una Historia de la Musica Rock

por piero scaruffi

(Traducido por David Medina)

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Cantautores 1970-74

El arquetipo de Nueva York 1970-72

Por razones misteriosas, James Taylor (1), de todas las personas, se convirtió en un prototipo del cantautor erudito y creativo de los 1970s. A pesar de ligas ocasionales (y a medias) hacia el jazz y el rhythm'n'blues, Taylor no introdujo innovaciones significantes, y aun su mejor álbum, Sweet Baby James (1970), apenas se compara con las obras maestras de la era.

Lo mismo ocurría con la escritora de canciones veterana Carole King (1), cuyo álbum solista Tapestry (1971) fue proclamado como una revolución cuando, de hecho, seguía siendo una colección de canciones pop melódicas.

Aún más sobrevalorada era Carly Simon, cuyo No Secrets (1972) lanzó a la cima del movimiento musical y feminista.

Por el otro lado, Phoebe "Snow" Laub era la "mera verdad", un contralto folk-jazz-blues quien lanzó las baladas de Phoebe Snow (1974) con scat y melisma.

La cantante de gospel de Detroit Laura Lee exploró la condición femenina en Women's Love Rights (1971), alternando el canto y monólogos de rap. La idea fue llevada a Nueva York por Millie Jackson, quien mezcló raps furiosos y susurros eróticos en el álbum conceptual Caught Up (1974), un análisis dramático de adulterio (producido por Brad Shapiro).

Don McLean contribuyó al renacimiento con la saga de nueve minutos American Pie (1971). Jim Croce destacable tanto en novedades, tales como You Don't Mess Around with Jim (1972) y Bad Bad Leroy Brown (1973), y embaladas pensativos, tales como Time In A Bottle (1973) y I Got A Name (1973), escrita por Charles Fox. Harry Chapin creó narrativas extensas, tales como Taxi (1972) y Cats In The Cradle (1973).

Desconocido para todos, el escritor de canciones de Nueva York Chip Taylor (Wes Voight), quien había escrito los clásicos Wild Thing (1964) para los Troggs y Angel Of The Morning (1968) para Merilee Rush, inventó el "alt-country" antes de que el término fue acuñado con sus álbumes Gasoline (1972) y especialmente Last Chance (1973).

Aún menos conocido en la época, Gary Higgins igualó la intensidad del folk psicodélico de David Crosby con su solitario Red Hash (1973).

Chicago tenía su propia escuela, mejor representada por John Prine (1), un híbrido extraño, honestamente polémico en la tradición de Phil Ochs y al mismo tiempo honestamente honky-tonk en la tradición de Hank Williams. Su álbum debut, John Prine (1971), fue una poderosa acusación de malestares sociales vía viñetas de la vida de los obreros. Steve Goodman grabó el épico City Of New Orleans (1971).

El centro estadounidense, sin embargo, permanecería bajo la influencia de la música country. John "Denver" (Deutschendorf), quien cantaba odas majestuosas y épicas de los Estados Unidos domésticos, rurales y nostálgicos (Take Me Home Country Roads, 1971), fue el mejor de los músicos que intentaron armonizar el country, rock y pop.

L.A. Renacimiento 1970-72

Sin embargo, las innovaciones que impactaría en las futuras generaciones tuvieron lugar en el oeste, no en el este.

Randy Newman (4) reveló su talento prodigio en Twelve Songs (1970), un ciclo de viñetas acerca de la vida en la ciudad, que llevaba tanto melodías pegajosas como arreglos eclécticos. Tanto su pesimismo existencial y sus habilidades orquestales alcanzaron su cima en otro álbum conceptual, Sail Away (1972), mientras que Good Old Boys (1974) mostraba su destreza al cruzar géneros musicales que sería sólo igualado por Tom Waits. Newman era un maestro de la historia corta, pero la razón de su éxito estaba en su fusión misteriosa de estilos populares, desde la música de espectáculos de Broadway, baladas pop de Tin Pan Alley, swing de las grandes bandas, rhythm'n'blues, música tropical, fanfarrias de la Salvation Army. Su testamento moral podría ser la ópera rock Faust (1995) que provee un comentario corrosivo de las relaciones entre los humanos y su Dios.

Harry Nilsson se aventuró en una ruta similar (pero mucho menos lejos) con el borrachín sardónico de Nilsson Schmilsson (1971).

Shawn Phillips (2) era un fiel seguidor de Tim Buckley y Van Morrison, y uno de los vocalistas más atrevidos de su era. Las composiciones extensas y de forma libre de Contribution (1970), Second Contribution (1970) y Collaboration (1971) mezclaban folk, rock, psicodelia, jazz, música clásica y de la India. Los últimos dos (sus mejores) llevaban también arreglos orquestales por Paul Buckmaster que realzaban el poder impresionista de la música de Phillips.

Entre los seguidores de Joni Mitchell, la más original fue quizás Linda Perhacs, quien grabó únicamente la íntima y surreal Parallelograms (1970).

Veteranos de la escena folk-rock fueron importantes en crear el sonido que se convertiría en la quintaesencia del sonido estadounidense.

El cantante original de los Byrds Gene Clark (1) ventiló su necesidad por lo simple en las canciones de cuna delicada de White Light (1971).

El "vaquero cósmico" Gram Parsons (1), después de sus limitaciones con los Byrds y los Flying Burrito Brothers, compuso suficientes baladas para los álbumes, G.P. (1972) y especialmente Grievous Angel (1973), ambos protagonizados por el veterano James Burton en la guitarra, y consolidaba la leyenda de un "poet maudit" quien vivía rápido y moría joven (en 1973).

Emmylou Harris (1), la soprano angelical quien acompañó las pesadillas urbanas de Gram Parsons, pertenecía a una nueva corriente de cantantes de country-pop (Linda Ronstadt, Maria Muldaur, Kim Carnes) quien tendió un puente entre el mundo de Nashville y el mundo de la música rock. Harris era típica en la forma en que estas cantantes femeninas se apropiaban del repertorio del rock, aunque su mejor trabajo vendría mucho más adelante su carrera, notablemente Red Dirt Girl (2000).

En su carrera solista, el guitarrista original de los Byrds Roger McGuinn transformó el sonido basado en guitarra de su vieja banda en una disciplina semiótica (siendo su Rickenbaker de 12 cuerdas su "icono" principal), en un arte barroco de sonido cristalino, melodía majestuosa y tamizado con ritmo rock'n'roll. Roger McGuinn (1973) y especialmente Cardiff Rose (1976) definieron el sonido clásico de la síntesis post-hippie.

Jackson Browne (4) era más importante que James Taylor en la modernización del estilo. La atmósfera de su primer álbum, Jackson Browne (1972), hace referencia a los ritmos sagrados no a las baladas country-rock, y los arreglos sonaban como música de cámara para piano, violín y guitarra. El sentimiento religioso aumentó en For Everyman (1973), que introdujo sus meditaciones largas y atormentadas acerca de la vida. Browne alcanzó su cima desolada y críptica en Late For The Sky (1974), cuyos sermones profundos habían definitivamente dejado el estilo del folk-rock. Sus parábolas simbólicas y universales estaban empezando a parecerse a ensayos filosóficos. Su ciclo mayor terminó con Pretender (1976), que marcaba la transición hacia un sonido más vivo, pero también probó sus habilidades en crear un nuevo ethos post-hippy surgido del dolor personal, amargura y nostalgia.

Uno de los genios musicales mas grandes y distintivos del siglo 20, Tom Waits (25) fue aparentemente un "bárbaro" pero en realidad era un artista erudito posmoderno. En lo que concierne a la yuxtaposición del arte primitivo e intelectual, el era un digno discípulo de Captain Beefheart. En ninguno de ambos casos McLuhan se equivocó: el medio no es definitivamente el mensaje. Sus álbumes son galerías (u óperas altamente logradas) de inadaptados, excéntricos y perdedores. Debajo de la superficie, eran parábolas de caída y redención en la era de la decadencia urbana. En un sentido, su obra es un compendio de la cacofonía urbana.
Su primer mayor logro artístico fue la trilogía de Small Change (1976), Foreign Affairs (1977) y Blue Valentine (1978). Las viñetas agridulces de estos álbumes formaban el equivalente de la "comedie humaine" de Balzac transportada en la vida urbana de los sectores preciados de Estados Unidos. Waits unió un idioma muy personal, compuesto de libre asociación en el estilo de la poesía beat, con una idea ecléctica de lo que una "canción" es, una que viene de diversas tradiciones de música popular blanca y negra (swing, blues, gospel, música lounge, vodevil, éxitos de Broadway, bebop, himnos religiosos, marchas de bandas, opereta, bandas sonoras de películas de vaqueros). Lo que mantenía unido al todo es la voz de Waits, la cual era también el elemento más improbable de cohesión, siendo el equivalente musical del hedor de un apestoso. Pero su voz era más que un vehículo para cantar sus letras. Su voz rápidamente se convirtió en el "sonido" de su música. Waits poseía una de las voces más flexibles, expresivas y, sin duda, conmovedoras en la historia de la música popular. Especialmente cuando se acoplaba con los arreglos "bonito" de los géneros establecidos, esa voz se convertiría en una herramienta perfecta para pintar la "fealdad" interior y anárquica del individuo dentro de la "bella" sociedad. Las cualidades unitarias y coherentes de sus canciones emanaban de un paisaje psíquico que era lúgubre y arcano, y en cual el cantante ejecutaba el rol arquetípico de un inadaptado visionario.
El proceso de identificación de la estrella pop con las masas de nómadas, derrelictos, vagos y vagabundos alcanzó una nueva fase con Swordfishtrombones (1983) y Rain Dogs (1985), sus dos obras maestras. Aquí Waits se acercó al teatro, así realzando el contenido narrativo, mientras al mismo tiempo la adquisición de técnicas de arreglos aún más refinadas lograron transformar su bacanal degenerado en una elegancia barroca. Waits dejó los callejones oscuros de los drogadictos y escaló a los escenarios de Broadway. El vagabundo urbano se convirtió en un compositor elitista. En una de las mutaciones más sorprendentes en la historia de la genética, el escritor de canciones más bárbaro se convirtió en uno de los compositores más tradicionales.
El arte sintética de Waits continuaba floreciendo en Franks Wild Years (1987) y Bone Machine (1992), acercándose la frontera de la auto indulgencia estilística. Alice (2002), uno de sus trabajos más idílicos y etéreos, era una rareza absoluta en su repertorio de rarezas.
Waits no pertenecía a ninguna de las escuelas y movimientos de su época. Waits era único al ser un inadaptado de corazón, no un seguidor de tendencias.

El Sur 1968-1971

Generalizando, los músicos sureños estaban menos interesados en el "mensaje" y más interesados en el "sonido".

Un carácter pintoresco quien era una enciclopedia viviente de cajun, mariachi, rockabilly, rhythm'n'blues, swing del oeste, Doug Sahm inventó "roots-rock" antes de que hubieran inventado el término. El psicodélico Honkey Blues (1968) y el tex-mex Mendocino (1969) establecieron su personalidad de chicano bohemio excéntrico.

Joe South, quien había compuesto Down In The Boondocks (1965) para Billy Joe Royal, Hush (1967) para Deep Purple, grabó el desolado y con tintes de soul Introspect (1968), en el cual el canto y tocó diversos instrumentos, conteniendo Games People Play y Rose Garden.

El multi instrumentalista veterano de Oklahoma Leon Russell también enfrentó uno amplio rango de estilos, desde el gospel Asylum Choir (1968) hasta la balada country-soul-jazz de Shelter People (1971)

Pocos músicos han sido tan influyentes y tan desconocidos como J.J. Cale (1), también de Oklahoma. Su estilo "relajado" se convirtió en el estándar para la mayoría de la música comercial, pero JJ Cale nunca fue comercial. El independiente definitivo, Cale nunca su parte de la escena musical. Sus álbumes, empezando con la quintaesencia de Naturally (1971), utiliza una producción sutil y controlada, que deja la voz y guitarra a la mitad de la mezcla. El resultado es soñador e hipnótico, y sería imitado por infinidad de músicos.

Excéntricos 1970-1976

Nadie duda de que Todd Rundgren (4) es uno de los músicos de rock y pop más innovadores de todos los tiempos. Si muchos de sus proyectos carecían de inspiración artística que estuvieran a la par de su ambición, aquellos que lo hicieron permanecen como puntos de referencia. Para empezar, Rundgren tocaba todos los instrumentos él mismo en Something/Anything (1972), el primer caso de producción "hágalo usted mismo". En esta empresa monumental el mezcló toda clase de géneros, desde soul hasta pop, de hard-rock a country-rock, de funk a gospel, de rhythm'n'blues a folk-rock. La crisis de identidad se convirtió en su identidad en el igualmente superficial A Wizard/True Star (1973). Sin embargo, este álbum enfatizó el elemento melódico pop-soul, y la propensión por el formato de la collage/suite barrocamente producida. Todd (1974) completó la asimilación de la electrónica y el hard-rock, mientras ponía su carácter musical camaleónico en el escenario de una sala de conciertos imaginaria. Su siguiente paso fue inventar una especie de música heavy-metal turística con las suites extensas de Utopia (1974), una mezcla de rock progresivo, techno-rock y deslumbrante sonido de estudio. Rundgren estaba obsesionado por una especie de reto titánico que lo llevaba a continuamente reiniciar su carrera (el también produjo el primer video-disco y el primer álbum interactivo), pero también lo condenó a frecuentes fracasos. Una enciclopedia musical viviente, Rundgren tiene pocos rivales cuando se trata de ser "ecléctico".

Una de las mujeres más creativas en historia de la música, y una de las primeras compositoras femeninas de música popular, una pionera del rap, música electrónica en vivo y synth-pop, Annette Peacock (7) se casó con el bajista de jazz Gary Peacock a los 19 (en 1960) y desde entonces fue expuesta al mundo bohemio de los salones de free-jazz de Greenwich Village. La quintaesencia del hippy, fue introducida al mundo del LSD por Timothy Leary en persona, colaboró con el pintor surrealista Salvador Dali, y frecuentemente estremecía a las instituciones con su actitud no convencional y sin compromisos. Cuando dejó a Peacock por otro músico de jazz, Paul Bley (se casaron en 1966), que ya tuvo una oportunidad para componer, cantar y tocar (uno de los primeros sintetizadores Moog). Sus composiciones constituyen aquellos álbumes que el grupo de Bley grabó en 1966-68 y aquellos del "Synthesizer Show" de Annette y Paul Bley (cuatro de ellos grabados entre 1970 y 1971), notablemente Dual Unity (1971) y Improvisie (1971). El primer álbum solista de Peacock, I'm The One (1972), es una colección de baladas jazz-blues estaban transfiguradas por las premoniciones oscuras e intimas, introdujeron su flujo de conciencia atormentado y su ejecución vocal virtuosa. Alcanzó su cima artística con con las baladas sensuales y etéreas de Sky-skating (1982), compuesto entre 1972 y 1978, y el lieder introvertido de I Have No Feelings (1986). Usando sus vocales en la moda sofisticada y acrobática del rock progresivo, con acompañamiento mínimo, espaciado y discordante (todo interpretado por ella misma) y dinámica desorientadora, Peacock creó formas austeras y majestuosas que sobrevolaban con dolor y angustia. Los blues/raps cerebrales de Abstract-Contact (1988), la lanzaron hacia los ritmos bailables, cambiando el centro de masa hacia un formato más convencional, pero las baladas lentas, melancólicas y esqueléticas de An Acrobat's Heart (2000) reafirmaron su compromiso con la autoflagelación.

Loudon Wainwright (1), vagabundo misantrópico y comediante de farsas, fusionó el ingenio y el comentario social en un estilo corrosivo de folk-rock en Album III (1972).

Swamp Dogg (2), la creación del productor negro Jerry Williams, jugaba con el soul psicodélico en Total Distruction To Your Mind (1970), una comedia excéntrica, satírica y a veces con mensaje erótico, que tomaba elementos de Sly Stone y de Frank Zappa. Su Straight From My Heart (1971) fue el primer sencillo 12" a 45. Presents The Brand New ZZ Hill (1972), una ópera soul en tres actos, coronaba su locura con un festín demente de bromas.

Jimmy Buffett (1), un híbrido de cantautor, comediante, individualista romántico, excéntrico y borrachín, quien brilla en las viñetas nostálgicas e irónicas de A White Sport Coat & A Pink Crustacean (1973).

Las meditaciones solemnes de Bruce Cockburn (1), por lo menos de Sunwheel Dance (1972) hasta su cima, In the Falling Dark (1976), eran típicas de las preocupaciones de la era con el significado de la vida (en este caso interpretado través de metafísica cristiana).

Mark Tucker de Maryland (1) debutó con un LP de edición limitada, Batstew (1975), que mezclaba melodías pop y grabaciones de campo, que sonaban tan dementes como Wild Man Fischer contra un fondo de sonidos electrónicos. Después de un largo periodo de locura, desarrolló un álbum conceptual de vanguardia, In The Sack (1983), acreditado a T. Storm Hunter, caracterizado por dos instrumentales de jazz psicodélico, Shelly y Can't Make Love.

Gran Bretaña 1970-72

El miembro original de Cream que disfrutaba de éxito popular era Eric Clapton, a pesar del hecho de que su música era altamente derivada de otros músicos (particularmente J.J. Cale).

Pete Townshend nunca fue tan efectivo como había sido con los Who, a pesar de enfocarse en su formato favorito, el álbum conceptual y la ópera rock conWho Came First (1972), White City (1985), Iron Man (1989), Psychoderelict (1993).

Vashti Bunyan (1) compuso Just Another Diamond Day (1970), un ciclo de salmos empapados en el misticismo oriental en el tono idílico del primer Donovan.

El vocalista de Van Der Graaf Generator Peter Hammill (2) expandió el rock progresivo tenso de la banda en su trabajo solista. Los dramas psicológicos de pesadilla de álbumes tales como Chameleon in the Shadow of the Night (1973), fueron pioneros de la música de cámara y la música folk, y especialmente Nadir's Big Chance (1975), fue pionero en el punk-rock, realizando exploraciones mórbidas en el subconsciente.

El fundador de Slapp Happy, el cantautor Anthony Moore (2) probó su valor como un compositor de vanguardia con Pieces From The Cloudland Ballroom (1971), en el cual el grabó tres vocalistas, un percusionista y el mismo sobre tres composiciones extendidas, pero en Out (1976), sin lanzarse durante dos décadas, las canciones fueron llevadas a una calidad surrealista que llevaría a Flying Doesn't Help (1979), un álbum en la vena del folk psicodélico de Syd Barrett.

Más allá de ser el guitarrista de Fairport Convention, Richard Thompson (13) reveló una persona filosófica a través de un juego de baladas pensativas, pesimistas y ocasionalmente macabras que sonaban más como salmos religiosos que como canciones de folk-rock. El las entregaba con una mezcla de composición neoclásica y un sinsentido excéntrico en Henry The Human Fly (1972) y especialmente I Want To See The Bright Lights Tonight (1974). Después el absorbió el sufismo para cincelar las elegías majestuosas y funerales de Pour Down Like Silver (1975), y así alcanzar la desolación trascendental de su obra maestra, Shoot Out The Lights (1982), en cual el miedo expresionista y el suspenso existencial están sostenidos por letras eruditas. Thompson se hundiría aún más en profunda desolación, en el escalofriante Hand Of Kindness (1983), pero mantendría básicamente un balance emocional que se trasladaría en la elegancia madura de Amnesia (1988) y Rumor And Sigh (1991)

El letrista de Hawkwind, Robert Calvert (2), compuso dos álbumes conceptuales surrealistas, Captain Lockheed and the Starfighters (1974) y Lucky Leif and the Longships (1975), ambos arreglados por Brian Eno.

John Cale (4), la viola psicodélica de los Velvet Underground, era un intelectual europeo de corazón, y su carrera solista mostraba como el había sintetizado el existencialismo, expresionismo y decadentismo, aunque fallón capitalizarlo en su conocimiento profundo de la vanguardia europea y estadounidense. The Academy In Peril (1972) puso sus poemas como notas para instrumento solo, ensamble de cámara u orquesta sinfónica, pero la ambición neoclásica oscureció la visión pesimista del estado y la naturaleza de la humanidad se convirtió en el punto de partida en el más humilde Fear (1974). Este, su colección más estremecedora, secreta un sentido de tragedia un informe a través de la paleta variada de humores y sonidos: majestuosa, hipnótica, distorsionada, macabra, surrealista, atonal... El mezcló Syd Barrett, Jim Morrison (Doors), Neil Young, Brian Eno y Kevin Ayers, pero también agregó un elemento único de separación. Los psico dramas duros y oscuros de Music For A New Society (1982) confirmaron su status como un Mesías negro de la alineación urbana. Pero Cale a menudo fue indulgente en álbumes innecesarios de baladas pop que le quitan sus méritos. Su música adulta y otoñal fue mejor servida por las colaboraciones: Songs For 'Drella (1990), con Lou Reed, Wrong Way Up (1990), con Brian Eno, y especialmente Last Day On Earth (1995), con Bob Newirth. Aún el concepto de forjar una nueva clase de balada romántica desde la unión de la música rock y la música clásica funcionan mucho mejor en los álbumes de Nico que Cale arregló más que en sus propios álbumes.

Kevin Coyne (10) probó su talento en solo un álbum, pero fue un logro masivo: Marjory Razorblade (1973), una investigación de la vida ordinaria llevada a cabo por una voz narrativa horrorosa, a medio camino entre el mugido ebrio de Captain Beefheart y el candor en éxtasis de Syd Barrett, y acompañado por unas formas instrumentales arcaicas y espartanas que recuerdan a los músicos de blues del Delta y canciones folk de cantina.

En el frente comercial, Paul McCartney permanecía fiel al culto de los Beatles de melodías no adulteradas. Los medios amaban a John Lennon por su posición pública y su boda con Yoko Ono, pero su música era la quintaesencia de la incompetencia pretenciosa (cuando no estaba reducida a canciones de cuna triviales). George Harrison fue, sorprendentemente, el más creativo de los tres escritores de los Beatles: Wonderwall (1968) y Electronic Sounds (1969) eran pura vanguardia, y el álbum triple All Things Must Pass (1970) eran una mescolanza ambiciosa de folk-rock tipo Donovan y raga-psicodélica.

Uno de los grandes fabricantes de melodías de los 1970s, Elton John (Reginald Dwight) acuñó un estilo de baladas pop basadas en piano que tendían un puente entre los himnos gospel y los motetes renacentistas. El acercamiento orientado hacia el álbum de Tumbleweed Connection (1970) fue abandonado pronto por los éxitos pegajosos y románticos de su fase "glam": Tiny Dancer (1971), Rocket Man (1972), Daniel (1973), Goodbye Yellow Brick Road (1973), Don't Go Breaking My Heart (1976), etc.

Realismo 1973-74

Si bien James Taylor, Carole King y Carly Simon hicieron poco por emancipar al artista, ellos ciertamente hicieron mucho para acercarlo a la audiencia. La identificación del estrella con el público fue adoptada por una nueva generación de cantautores quien estaba mucho más conscientes de los problemas y el sentir de la era.

Bruce Springsteen (103) es el epítome de "épico". Después de Dylan y antes de los Ramones, el era uno de los pocos músicos capaz de transformar el sentir de una generación entera en un "sonido". Si las reglas para juzgar la significancia de un artista son que a) sea indiferente a modas y tendencias; b) que la letras escarben profundo en su era y hagan resonancia con las almas de millones de personas; c) que cada disco sea, de hecho, un álbum conceptual; d) que la canción mande estremecimiento celestina aún sin una melodía pegajosa; entonces Springsteen es uno de los más grandes de todos los tiempos.
Musicalmente, Springsteen acuñó el modelo del cantautor de los 1980s, también un puente entre el músico de blues de los 1930s, el gritador negro de los 1940s, el roquero de los 1950s, el cantante de folk de los 1960s y el punk de los 1970s.
En muchas maneras, Springsteen era el verdadero heredero de Woody Guthrie (Bob Dylan nunca fue un populista). El canto acerca de los sueños y los miedos del blanco ordinario estadounidense. Pero también era heredero del blues, en una era en cual la nación negra lo estaba abandonando por la música bailable.
A lo largo de los años, Springsteen creció para convertirse en el vocero elocuente de la clase media y la clase obrera de Estados Unidos. Sus reclamaciones combinan la demagogia populista, pasión patriótica y visión profética en una forma que es la quintaesencia de Estados Unidos. El entusiasmo alineado de sus primeros días se transformó en primero en una nostálgica glorificación del pasado y eventualmente en una tristeza resignada. Los sueños se convirtieron en recuerdos, y la exuberancia se transformó en frustración. Como la tierra prometida se desvanecía, Springsteen llevaba el éxodo desde las utopías internacionales hacia las virtudes de la gente ordinaria.
Springsteen llevó todo esto a cabo en sus actuaciones energéticas e intensas cambiaron todo el significado de la palabra "concierto". Su concierto es una ceremonia sacrificial colectiva que coloca a la vida desnuda en una forma artística. Ya sea gritando o susurrando, Springsteen "era" la voz de millones de estadounidenses para los cuales el sueño americano nunca se concretó. Sus canciones son los himnos nacionales de esa nación sumergida. La fusión estilística de The Wild The Innocent And The E Street Shuffle (1973), sonaba a Van Morrison y Taj Mahal, mientras que Born To Run (1975) introdujo su torrencial "pared de sonido". The River (1980) resumía todo: pathos, epos y eros. Letras populistas, sonido del grupo rocoso, confesiones tiernas, estribillos pegajosos, riffs de hard-rock, ritmos de boogie masivos, espasmos de rock'n'roll, baladas acústicas: Springsteen y su banda eran los fabricantes definitivos de las buenas vibraciones. La tristeza y pesimismo prevalecían en sus álbumes subsecuentes (en los cuales Springsteen prefería al formato acústico), con la notable excepción de Born In The USA (1984), otro conjunto súper cargado de canciones épicas.

Springsteen se levantaba sobre su generación, pero él no estaba solo.

Elliott Murphy (1) escribió Aquashow (1973) que mezclaba Blonde On Blonde de Dylan con los temas decadentes del glam-rock.

Billy Joel agotó sus ambiciones artísticas con el fresco desolador de Piano Man (1973) y más adelante dedicó su carrera a temas más comerciales que tomaban prestado del rock'n'roll (It's Still Rock And Roll To Me), éxitos de Broadway (New York State Of Mind), música de fiesta de Tamla (Tell Her All About It, Uptown Girl), grupos de armonía vocal de los 1950s (The Longest Time), y baladas pop pasadas de moda (This Is The Time).

Dan Fogelberg vivía con la contradicción de ser un cantautor urbano country (basado en Los Angeles), escribiendo baladas suaves tales como Power of Gold (1978) y álbumes conceptuales tales como Innocent Age (1981) acerca de los traumas de la infancia.

Brasil

Brasil vivía bajo una dictadura militar desde 1964 hasta 1985. A pesar de la represión política (que forzaba a muchos músicos el exilio), Brasil experimentó un crecimiento económico rápido que creo una clase media relativamente acomodada. El un económico de Brasil reflejaba el auge económico de unos años antes en Europa Oriental, sin la libertad política.

Si la bossanova fue el sonido reaccionario de los 1960s, "Tropicalismo" fue el movimiento idealista de la década. Introdujo elementos extranjeros en la música brasileña (tanto jazz y rock) y remplazo los instrumentos tradicionales con instrumentos modernos tales como la guitarra eléctrica. El día de nacimiento del tropicalismo fue el festival de 1967 de la Musica Popular Brasileira (MPB): Alegria Alegria de Caetano Veloso y Domingo no Parque de Gilberto Gil desafiaron las convenciones de la música brasileña y fueron interpretados como un reto a la dictadura. Tropicalismo se esparció pronto se la poesía, de las artes visuales, teatro y cine, y, a cambio, el tropicalismo musical absorbió elementos de las otras artes. El álbum Tropicalia ou Panis et Circensis de Veloso y Gil (1968) se convirtió en la línea divisoria en la cultura brasileña. Las tres reinas de la música popular brasileña fueron también influyentes en promover la nueva generación de escritores de canciones: Gal Costa (una especie de hippy brasileña), Maria Bethania (una especie de Edith Piaf brasileña áspera y andrógina) y Elis Regina (quizás la más talentosa).

Caetano Veloso (3), el más literato y atrevido de la tropicalista, cuya música debutó con Domingo de Gal Costa (1967), expandió los horizontes de la música brasileña al transformarlo en una alta experiencia personal. Alegria Alegria (1967) y Tropicalia (1967) virtualmente definieron el tropicalismo. Caetano Veloso (1968) y Transa (1972) introdujeron una voz austera, vulnerable e introvertida que no tenía miedo en experimentar con el sonido anglosajón de la era (psicodélica). Muito (1978), los álbumes suculentos y eclécticos Estrangeiro (1989) y Livro (1998) fueron trabajos experimentales que continuaban expandiendo el híbrido estilístico de Veloso.

Por su cuenta, Gilberto Gil preparó una fusión de pop-samba-jazz-rock en Expresso 2222 (1972).

El otro gran poeta del movimiento, Milton Nascimento (2), acuñó un estilo híbrido combinaba elementos de pop, samba y jazz con arreglos de rock progresivo y letras eruditas. Su estilo vocal fluido y energético alcanzó la cima con el álbum doble Clube Da Esquina (1972) y su ciclo de baladas sofisticadas, y se acercó naturalmente al jazz, como se demostró en Milagre Dos Peixes (1973), la manifestación definitiva de su panorama sonoro (percusión, piano, cuerdas, guitarra, voces en falsete, sonidos de selva), Minas (1975), Geraes (1976) y colaboraciones con Airto Moreira, Herbie Hancock y Wayne Shorter.

Egberto Gismonti, fusionó la música clásica europea, jazz-rock y coros brasileños en álbumes tales como Sonho 70 (1970), Academia De Dancas (1974), y Dance Das Cabecas (1977).

Chico Buarque (1), un fuerte crítico de la dictadura, compuso canciones de éxito, empezando con Morte e Vida Severina (1965) y A Banda (1966), y álbumes, notablemente Construcao (1971), que representaba mejor el zeitgeist de la época. Como escritor y dramaturgo, también compuso Opera do Malandro (1978), basado en Three-Penny Opera de John Gay .

Italia

Italia tenía una escuela prolífica de cantautores (o, mejor dicho, "cantautori"), quienes empezaron a emerger en los años siguientes a los disturbios estudiantiles de 1968, una especie de división sociocultural para la Italia de la posguerra. Las baladas melancólicas soul-pop de Lucio Battisti (co- escritas con el escritor Giulio "Mogol" Rapetti) en gran parte definieron la era post-1968: Il Paradiso (1969), Un'Avventura (1969), Acqua Azzurra Acqua Chiara (1969), Mi Ritorni In Mente (1969), Emozioni (1970), Pensieri e Parole (1971) y Il Mio Canto Libero (1972). Fabrizio DeAndre` (1) era un trovador épico, capaz de tender un puente entre los "chansonniers" franceses de los 1950s y el Greenwich Movement de los 1960s, quien escribió el viaje pesimista dantesco en el infierno metropolitano Tutti Morimmo A Stento (1968), las parábolas sociales y religiosas de La Buona Novella (1970), y la exótica filosofal de Creuza de Ma' (1982), una colaboración con el miembro original de PFM Mauro Pagani. Francesco Guccini a un cronista sociopolítico articulado quien retrató el sentir de su generación en Radici (1972). Alan Sorrenti desarrolló el concepto psicodélico en forma libre Aria (1972), con la canción que da nombre al álbum en la vena de Tim Buckley, quizás la pieza más innovadora del "cantautori" italiano. Algo similar fue alcanzado por La Finestra Dentro de Juri Camisasca (1973). Claudio Rocchi había precedido a ambos con la canción trascendente y psicodélica que da título al Volo Magico N.1 (1971).
Franco Battiato (1) se aventuró en la música de vanguardia con Fetus (1972), Pollution (1973), quizás su cima, Sulle Corde Di Aries (1973), Clic (1974), que mezclaba la electrónica, sonidos diversos, técnicas de collage, instrumentos de rock y arias pegajosas, así tendiendo un puente entre la tradición melódica de Italia y el expresionismo alemán tipo Kraftwerk en un todo visionario.
Paolo Conte (1), quien ya había escrito alguna de las melodías más memorables de Italia (tales como Azzurro, 1968), acuñó un estilo de cantar a medio camino entre Leonard Cohen y Louis Armstrong, así como un estilo elegante de arreglos que mezclaba libremente clichés latinos y afro americanos. Álbumes tales como Paolo Conte (1984) retrataban a un trovador, filósofo y cronista único.

Japon

En los 1970s, unos cuantos cantautores japoneses empezaron a experimentar con los nuevos formatos. Esta tendencia llevó a álbumes tales como Bang de Kan Mikami (1974), pesado en electrónica y el free-jazz, y Sakura No Kuni No Chiru Naka O de Kazuki Tomokawa (1980), con un tour de force vagneriano de 15 minutos.

  • 1972: El presidente de Estados Unidos Richard Nixon visita China
  • 1972: Nolan Bushnell inventa el primer juego de video (Pong)
  • 1972: Richard Nixon ordena el bombardeo de áreas civiles en Vietnam del Norte durante las fiestas de Navidad
  • 1972: simetría estratégica entre los Estados Unidos y la Unión Soviética
  • 1972: el índice Dow Jones alcanza 1000
  • 1972: una novel de David Gerrold acuña el término "virus de computadora"
  • 1972: Ray Tomlinson inventa el e-mail
  • 1972: el sistema de posicionamiento global (Global Positioning System) (GPS) es inventado por los militares de Estados Unidos, usando una constelación de 24 satélites para la navegación y posicionamiento