Una Historia de la Musica Rock

por piero scaruffi

(Traducido por David Medina)

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Noise-rock (rock ruido)

Minimal rock 1980-83

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El new wave abrió las puertas a cientos de músicos que estaban tocando o querían tocar música diferente. Muy a menudo se asociaban con artistas del performance, con creadores de películas, y aún con compositores de vanguardia tales como Philip Glass, Elliott Sharp, Glenn Branca y Laurie Anderson.

Los compositores "minimalistas" estaban particularmente cercanos al new wave. En 1980, Philip Glass inspiró a bandas tales como Polyrock (1), cuyo Polyrock (1980) era el trabajo difícil de clasificar, y Model Citizens.

Glen Branca, por otro lado, fue el mentor de Y Pants de Barbara Ess, un trío femenino que grabó el surrealista Y Pants (1982), a medio camino entre Penguin Cafe` Orchestra y el cabaret de Weill, y de Sonic Youth (25), quienes se convertirían en una de las asociaciones de rock más influyentes de todos los tiempos. Sonic Youth marcó tanto el fin del "new wave" y él principio de una era que estaba construida en las innovaciones del new wave. De hecho, los Sonic Youth eran inicialmente más experimentales y ambiciosos que la mayoría de los actos del new wave. Su rompimiento con el new wave fue por su deseo de trascender los estereotipos culturales de su época y explorar nuevas formas musicales mientras se mantenían fieles a la cultura nihilista y alienada de la generación punk. Sonic Youth heredó un mundo de los punks y los intelectuales new-wave, pero Sonic Youth no heredó su música. Inicialmente, como se registra en el instrumental The Good And The Bad, en su EP debut Sonic Youth (1982), la música de Sonic Youth saltó desde el estilo repetitivo de las sinfonías de guitarra de Glenn Branca, hasta el jazz creativo y el rock progresivo. Tres cuartos de la banda permanecerían estables durante los años: los guitarristas Thurston Moore y Lee Ranaldo y el bajista Kim Gordon. Su medio ambiente (las galerías de arte) hacia referencia al Velvet Underground, no a los CBGB y Max de Kansas City (donde el new wave había nacido). Las pistas en Confusion Is Sex (1983) eran sonatas geométricas, percusivas y obsesivas con vocales abyectas (reminiscencia del "no wave"); ceremonias torturadas y funerales que emanaban un sentimiento de desbalance psíquico en una sociedad totalitaria; psicodramas que hacían fusión de fuentes góticas, tribales e industriales. Los sobre tonos de guitarra se hicieron desolados y casi trascendentes en Bad Moon Rising (1985), con Bob Bert en la batería. Es un viaje exhaustivo a través del infierno urbano que corre la gama desde la psicodelia espectral hasta el horror puro (Death Valley 99). Contrario a las apariencias, Sonic Youth nunca abandonó el formato de la canción. Su alineación, después de todo, era un cuarteto clásico de rock, y aun sus piezas más experimentales estaban centradas hasta convertirse en el sistema núcleo (y raramente se extendían más allá de cuatro o cinco minutos). Evol (1986), con el nuevo baterista Steve Shelley, tendió un puente entre su paranoia intensa y la sensibilidad pop (Expressway To Your Skull). Este programa estaba completado por dos álbumes que fundaron un nuevo equilibrio "clásico", Sister (1987) y Daydream Nation (1988). El último marcaba el final del camino para su combinación de vocales glaciales y despegadas, guitarras disonantes, contrapunto caótico y ritmos tribales. El suspenso de Eric's Trip, Teenage Riot y Total Trash estaba arriesgado en la semiótica del rock'n'roll, a través de íconos sónicos tales como Bob Dylan y los Velvet Underground. Los siguientes álbumes fallaron para mejorar este modelo y fallaron en encontrar el mismo equilibrio mágico de elementos: Goo (1990), Dirty (1992), quizás lo mejor de la fase "pop", Experimental Jet Set Trash And No Star (1994), que sonaba como una versión senil de Sister, el auto indulgente Washing Machine (1995), quizás su trabajo más cohesivo de los 1990s. El terrorista de guitarra Jim O'Rourke se unió a la banda para Invito Al Cielo (1998). Tanto Ranaldo como Moore habían ejecutado y lanzado música de vanguardia, a menudo en colaboraciones con músicos de jazz. El legado de Sonic Youth descansa con sus historias de alineación, sexo y muerte las cuales enmarcan temas morales (tanto a nivel personal como social) desde una perspectiva cínica y egocéntrica. Ellos repudiaban los epos de los 1960s for a subdued obituary of vices. El tema principal de su música era la confusión existencial.

El estado de ánimo era realmente lo que ponía a estos músicos alejados de los músicos de décadas previas. El estado de ánimo era, en una palabra, depresivo. Su música no mostraba entusiasmo, sin excitación, sin exuberancia. Cualquier cosa que tocaran, la tocaban porque les ayudaba a ventilar su furia, frustración, soledad, etc. Era la consecuencia definitiva de una década de "realineación", cuando los "yuppies" ("young urban professionals (profesionales urbanos jóvenes)") dominaron sobre los "hippies", cuando los "baby boomers" renegaban el idealismo en favor del realismo.

La nueva generación no tenía ideales porque luchar. Las drogas habían sido una "bandera" para los hippies, pero se convirtieron en simplemente drogas, simplemente una forma de escapar de la realidad, para esta generación. Otra bandera de los sesentas, sexo libre, se estaba convirtiendo en la tragedia del siglo, gracias al sida. Era como si éste generación estuviera siendo castigada por los "pecados" de la generación de sus padres.

No es de sorprender que las atmósferas oscuras y desoladas dominaran en las canciones de Dark Day de Robin Lee Crutchfield, A Certain General, Swans, Live Skull, UT. Live Skull (1) progresó hacia un sonido tenso, lúgubre e irritante de Dusted (1987), con la vocalista monocorde (y futura fundadora de Come) Thalia Zedek. UT (1), un trío de poder femenino, ofrecía una actualización convincente de la estética del "no-wave" (cacofonía amateur, irreverente y desesperada de en vocales insanas, guitarra discordante y ritmo frenético) en Conviction (1986).

Los Swans (43), una de las bandas más significativas de los 1980s, inicialmente se presentaron a sí mismos como el alter ego de Nueva York de la escena punk y gótica de Gran Bretaña, pero fueron principalmente el vehículo para la angustia apocalíptica de Michael Gira, Filth (1983), con dos bateristas (Roli Mosimann y Jonathan Kane) y dos bajos, fue la banda sonora ideal para suicidios masivos o holocaustos nucleares. Los rugidos agonizantes de Gira hacían eco contra un muro de sonido tan brutal como el hardcore, tan depresivo como Joy Division, tan estridente como la música industrial, tan distorsionado como el rock psicodélico, tan fuerte como el heavy-metal. La música en Cop (1984) nacía entre la intersección de un cuento de Kafka, un tratado de Freud, un hoyo negro, un exorcismo medieval, los primeros alaridos un robot y los últimos espasmos de un asesino en serie en la silla eléctrica. El aburrimiento existencial exudaban no sólo de las letras de Gira (criminales, obscenas y blasfemas) sino también de la batería de Roli Mosimann y del ruido de la guitarra de Norman Westberg. Su fase gótica alcanzó la cima con Young God (1985), un viaje lento, austero y terrorífico en la psique siniestra de Gira. El sonido de los Swans cambió dramáticamente cuando la tecladista y vocalista Jane Jarboe se unió a ellos. El apocalipsis se empezó a aclarar con Greed (1986) y fue remplazado por un nuevo Génesis en Holy Money (1986): Gira y Jarboe esculpían arreglos de cámara/orquestales, tiempos marciales que evocaban a rituales esotéricos, atmósferas como de catacumba y tonos litúrgicos/medievales. La nueva fase, oficialmente inaugurada por Skins el proyecto alterno de Jarboe y Gira, cuyos EPs Blood Women And Roses (1987) y Shame Humility Revenge (1988) se basaban solamente en piano, violín, viola y oboe, alcanzando su cima con el monumental Children Of God (1987), a un juego de lieder grandiosas y majestuosas que redescubrían el canto gregoriano, salmos de Iglesia y melodías folclóricas. El conjunto corría la gama desde sonidos esparcidos y oníricos hasta la apoteosis Wagneriana, mientras que las letras fingían el vocabulario bíblico de pecado y redención. Aunque un poco desenfocado, Burning World (1989) dilató la armonía, contando con la guitarra de Nicky Skopelitis, el chelo de Garo Yellin, el bajo de Bill Laswell, la sitar de Ravi Shankar y toda clase de percusiones. La angelical y pastoral Jarboe había redimido a Gira el diablo atormentado. Su descenso dantesco en el infierno había terminado en el purgatorio, sino en el cielo. White Light From The Mouth Of Infinity (1991) fue aún más medieval y exótico, sus arreglos que si barrocos, sus melodías algo paradisíacas, su tono principalmente grandilocuente y frecuentemente extático. Después de cerrar la trilogía de introspección, con el menor Love Of Life (1992), Gira grabó su trabajo más metafísico, The Great Annihilator (1995), virtualmente un libro de sermones alegóricos, así como sus composiciones más ambiciosas musicalmente, el extenso y complejo Soundtracks For The Blind (1996), el cual, de hecho, representaba una fase separada (aunque breve) de los Swans, una en la cual las emociones de Gira se materializaban en panoramas sonoros abstractos. Su obra entera era básicamente una búsqueda paranoide para una nueva forma de música religiosa. No es de sorprender que muchas de sus obras maestras sonaran como réquiem espectrales para su raza y su época.