Una Historia de la Musica Rock

por piero scaruffi

(Traducido por David Medina)

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Graffiti británico

Pub-rock (rock de taberna) 1976-79

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Estados Unidos tenían las cocheras, los sótanos y los pequeños clubes suburbanos. Gran Bretaña tenía las tabernas. El renacimiento de Gran Bretaña se originaba de los músicos que habían tocado rhythm and blues y rockabilly en las tabernas. La historia no era del todo diferente de lo que había sucedido en los sesentas, cuando los clubs de la mantenía viva la flama que los "y los adolescentes" y el Merseybeat casi habían acabado. En los setentas algo similar sucedió nuevamente. Mientras las listas éxitos estaban dominadas por estrellas decadentes como David Bowie e innumerables cantantes pop comerciales, en los clubs amateurs estaban tocando rhythm and blues quienes interpretaban una música mucho más emocionante. El punk-rock cambió el rostro de la industria e, indirectamente, ayudó esos músicos a salir de las tabernas.

Desde la civilización punk emergió una nueva clase de cantautor, sólidamente anclado en las raíces del rock'n'roll y consciente de los problemas sociales.

Dave Edmunds, Nick Lowe, Graham Parker, Joe Jackson, Elvis Costello, y Tom Robinson, sin mencionar al demente Ian Dury y al aún más demente Wreckless Eric, fueron los trovadores quienes lanzaron un acercamiento mucho más sincero y vibrante al rock and roll. Los actos extraños de Renaldo And The Loaf y de Snakefinger encontraron contrato y fama en California, pero pertenecían a esta generación.

Sin embargo cada una de esas mentes trabajaba en una frecuencia diferente. Nick Lowe (1) era el teórico del power-pop y del rock de raíces estadounidenses, como se evidenció en Jesus Of Cool (1978), mientras Graham Parker (1) era fundamentalmente un discípulo de Bruce Springsteen, Van Morrison y Neil Young, como se reveló en Squeezing Out Sparks (1979). A pesar de haber sido anunciado como un "gángster" en la época de su debut, Look Sharp (1979), Joe Jackson (2) era el más ecléctico y erudito de ellos, y lo probó al tomar el calipso, gospel, soul, jazz y, por último pero no menos importante, clásica, en una serie de trabajos que incluyen trabajos sinfónicos y alcanzó su cima con el lieder de Heaven And Hell (1998).

El músico más celebrado (y posiblemente valorado en exceso) en emerger de esta generación fue Elvis Costello (2). Quintaesencia del "joven enojado" del new wave, en 1977 Costello igualó una "apariencia y sentir" tipo Buddy Holly con entrega ligeramente neurótica y un amplio espectro de estilos (el himno Less Than Zero, la balada romántica Alison, el excéntrico reggea Watching The Detectives). Los primeros sencillos (con el giro erótico de Chelsea y el reclamo furioso de Radio Radio in 1978) llevó al pub-rock competente y variado de This Year's Model (1978) y el camuflaje de los sesentas de Armed Forces (1979). Esos álbumes eran típicos de la ambigüedad de Costello: atacando sutilmente a las instituciones y al mismo tiempo respaldando a su sonido. No era una caricatura, era un apoyo sincero a la estética del Tin Pan Alley (o a la falta de), lounge soul, orquestas easy-listening, etc. Lento pero seguro, la ideología retro de Costello pasó a segundo plano y su pasión por los arreglos sofisticados vino al frente, al punto de hacer el arreglo de una colección entera de canciones con un cuarteto de cuerdas.

Mientras que pesimismo y la desilusión prevalecían en las letras de estos héroes de la clase trabajadora, ellos pusieron los cimientos para el renacimiento del optimismo.

El éxito favoreció a los Dire Straits, una banda que redescubrieron el estilo relajado de J.J. Cale, el sonido vibrante de Duan Eddy y la entrega nasal de Bob Dylan, en éxitos inspirados tales como Sultans Of Swing (1978), Tunnel Of Love (1979), Twisting By The Pool (1983), Money For Nothing (1985).

El renacimiento de los sesentas en Gran Bretaña fue particularmente simpatizante de los "mods", los rebeldes verdaderos sesentas. Grupos tales como Eddie And The Hot Rods y Jam de Paul Weller, cuyo In The City (1977) sonaba a los Who y a los Small Faces, dedicaron su carrera a recrear ese universo musical. El Television Personalities' And Don't The Kids Just Love It (1981) evocaba a los mods y Carnaby Street, antes de que yo se convirtieran en el vehículo para el resentimiento desolador de Dan Treacy en Painted Word (1984).

Los Soft Boys (10) fueron más allá de la mera recreación de una era: ellos crearon una nueva era por sí mismos. Cuando los talentos del vocalista visionario Robyn Hitchcock y del guitarrista sencillo y práctico Kimberley Rew se unieron, el sonido psicodélico único de Underwater Moonlight (1980) nació. Las canciones de cuna tenían una esencia a Syd Barrett y al primer Pink Floyd, y las agitadas una esencia a los Kinks y a los Who, pero la combinación de himnos de rock'n'roll y atmósferas ácidas era bastante nueva. Los Soft Boys pusieron los cimientos para el renacimiento psicodélico de los 1980s.

Había también una breve recrudescencia del glam-rock, que alcanzó su cima con los éxitos de goma de mascar de Adam Ant.

El power-pop floreció en Irlanda a través de los Boomtown Rats de Bob Geldolf y uno de los discípulos más diligente de los Buzzcocks, los Undertones (que más tarde originó los That Petrol Emotion).

El renacimiento de los sesentas incluía una fijación por las cantantes femeninas y los grupos de mujeres. El grupo femenino líder de la era fue Bananarama, cuyos ritmos bailables y las melodías goma de mascar conquistaban en las listas de éxitos.

Ska y reggae 1977-79

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Otra peculiaridad británica de la preferencia por el ska y el reggae, gracias a la gran comunidad jamaiquina en Gran Bretaña. El ska se había convertido en una breve moda en 1967 y después cayó en el olvido. Una combinación de temas raciales, punk-rock, renacimiento de los sesentas y militancia de protesta lo resurgió en 1977. Los creadores de éxitos fueron los Specials (quienes más adelante originaron los Fun Boy Three), los (English) Beat (los ancestros de los Fine Young Cannibals), y los Madness. Por un par de años el ska fue uno de los géneros más exitosos comercialmente en las listas éxitos británicas.

El reggae británico tenía un poderoso padrino en el productor Adrian Sherwood y en muchos de sus ensambles: los New Age Steppers, los Dub Syndicate, African Headcharge, Tackhead, etc. Su influencia abarcaba desde los Clash hasta los Pop Group, los dos artistas más significativos en aprobar al reggae, desde los Police hasta los UB40, los dos actos pop más famosos en explotar el ritmo reggae para sus éxitos melódicos.

Los Police (1), una especie de súper trío formado por el guitarrista veterano de la escuela de Canterbury, Andy Summers, el baterista original de Curved Air, Stewart Copeland, y el vocalista y bajista Gordon "Sting" Sumner, debutaron con un coctel punk-reggae, mejor servido en Roxanne (1978) y Message In A Bottle (1979), Walking On The Moon (1979), pero pronto enfatizaron el elemento melódico, el cual alcanzó su cima con los estribillos impecables de Zenyatta Mondatta (1980): Don't Stand So Close To Me y Dedododo Dedadada. Su progresión hacia la melodía pop y soul melody llevados por el romanticismo anticuado de Every Little Thing She Does Is Magic (1981) y Every Breath You Take (1983), y a un sonido meloso que rayaba en la música lounge (la carrera futura de Sting).

Ensambles tales como Aswad, Steel Pulse, Matumbi y UB40 ofrecían una versión occidental de la música jamaiquina que era más bien poco inspirada, pero tuvieron la suficiente suerte en que la audiencia encontró afinidades con los temas de protesta implícitos de los punks políticos.

La música dub británica era un tema mucho más serio, y tomó más tiempo en que emergiera. Pero, en un periodo largo de tiempo, fue la música dub, y no el ska o el reggae, lo que permaneció, gracias a a las producciones de calidad de Adrian Sherwood, Jah Shaka y al prolífico Neil Fraser originario de Guyana, mejor conocido como Mad Professor, quien escribió Beyond the Realms Of Dub (1982), y aún New Chapter of Dub de Aswan (1982). La cima artística alcanzada por el pionero dub y experimentalista Keith Hudson, con Pick A Dub (1976), y por el pintor de sonidos instrumentales Dennis Bovell con I Wah Dub (1980) (un miembro original de Matumbi, un ingeniero que acuñó la fusión soul-reggae llamada "Lovers Rock"). Linton Kwesi Johnson, un poeta jamaiquino viviendo en Inglaterra, traspuso el sentir del reggae en sermones basados en dub, arreglados por Dennis Bovell, acerca de los problemas contemporáneos del proletariado. Y lo mismo hizo el otro poeta del dub, Mutabaruka. Estos poetas del dub eran tan musicales como sus productores pudieron hacerlos. Kwesi debe mucho a Bovell.

Modernismo 1976-80

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Ultravox (3) fusionó el espíritu del punk, el pop robótico de Kraftwerk, la turba existencial de Roxy Music, ritmos bailables, las arias grandilocuentes del glam-rock y el rock romántico de King Crimson en sus primeros dos álbumes, Ultravox (1977) y Ha Ha Ha (1977), ciclos de canciones caleidoscópicas (abarcando desde números de boogie virulentos a baladas pop lánguida) que mezclaban la elegancia decadente del violín de Billy Currie y los teclados con el canto arranca lágrimas de John Foxx (Dennis Leigh). Cuando Foxx se retiró, Billy Currie y el nuevo vocalista y guitarrista Midge Ure abrazaron un programa chic y barroco de pop electrónico: Vienna (1980) es uno de los álbumes que marcó el nacimiento del synth-pop .

Había otras bandas tratando de tender un puente entre el new wave y el punk-rock, notablemente Alternative TV.

Ningún otro grupo de músicos perfeccionó el arte de la canción pop tanto como XTC (3). La neurosis postindustrial histérica de White Music (1978) cambió lentamente en el calidoscopio melódico de Drums And Wires (1979), mientras que Andy Partridge y Colin Moulding se revelaron como antiguos creadores de tonadas, herederos del legado de las operetas de Gilbert & Sullivan, el Mersey-beat de Lennon & McCartney y los carnavales de los Bonzo Band (Life Begins At The Hop, Making Plans For Nigel). Cada álbum expandían más al alcance de la banda. Black Sea (1980) sonaba a las tiernas caricaturas de Village Green-era Kinks (Generals And Majors, Towers Of London), y English Settlement (1982) transformaron la sátira en un tributo majestuoso a los sonidos de una civilización entera, desde el music-hall al "swinging London", desde exotica hasta la música bailable (Fly On The Wall, Senses Working Overtime). La búsqueda del dúo por la perfecta melodía y arreglos alcanzó la cima con Skylarking (1986), una clase de pop de cámara que Brian Wilson había soñado, pero uno mecánico, un mecanismo de reloj frío y cínico, una línea de ensamble que produce melodías en escala industrial.

Magazine, formado por un ex-Buzzcocks y con el bajista Barry Adamson, y Monochrome Set, discípulos del jazz ligero de Canterbury, los cuales habían estado entre las primeras bandas británicas en desafiar el dogma punk, abrieron el camino para Squeeze y sus baladas pop-soul melosas tales como Up The Junction (1979), Pulling Mussels (1980) y Tempted (1981).

Japan fueron seducidos hacia el pop bailable elegante, sensual y decadente del álbum producido por Giorgio Moroder Life In Tokyo (1979), y entonces, al unir las baladas atmosféricas de Roxy Music, el patetismo lánguido de David Bowie y el funk étnico de Peter Gabriel, prepararon la mezcla seductora de Gentlemen Take Polaroids (1980), altamente dependiente en la "recitación" del vocalista David "Sylvian" Batt y de los arreglos electrónicos del tecladista Richard Barbieri, antes de abrazarlo completamente, en Tin Drum (1981), la fusión étnica que se convertiría en la marca distintiva de la carrera solista de Sylvian.

Los Simple Minds, originalmente exploraron los reinos del rock progresivo, rock pomposo, glam-rock y synth-pop, en el límite entre Roxy Music y los Velvet Underground, a través del extenso y suculento Pleasantly Disturbed (1979), This Fear Of Gods (1980) y In Trance As Mission (1981), es pero eventualmente alcanzaron las listas de éxitos con los estribillos simples de Promised You A Miracle (1982), Waterfront (1984) y Don't You Forget About Me (1985, no escrito por ellos).

Comercialmente hablando, los 1980s fueron dominados por la banda irlandesa U2 (2), el fenómeno más sensacional en alcanzar las islas británicas desde los Beatles. Dirigidos por Bono Vox (Paul Hewson) y el guitarrista The Edge (Dave Evans), U2 el emergió del ambiente del pub-rock y el punk-rock, disminuyendo el tono fundamentalista de la revolución punk mientras al mismo tiempo enfatizando su tono populista. Comenzando con Boy (1980), tendieron un puente entre la vehemencia del punk-rock con el encanto de las masas por el pop y la música disco. Su música era visceral pero no violenta. El canto intenso de Paul "Bono Vox" Hewson, la sección de ritmos con tiempos tipo tribales o blues de Dave "The Edge" Evans servían para unir la melancolía de la música folk, los lamentos de la música negra, el fervor de la música gospel, y la grandilocuencia de las arias operísticas. Pero más importante, himnos tales como Sunday Bloody Sunday (1983) y Pride (1984) fusionaron el pesimismo histórico y la frustración adolescente. Un estilo más pensativo surgiría después en su carrera, llevando colecciones más restringidas tales como Joshua Tree (1987), seguido por conversiones a la música bailable, música industrial, música electrónica y así, en un intento desesperado de permanecer al día. Ellos pasaron su carrera tan lejos del filo de la navaja como era posible.
U2 alcanzó una simbiosis perfecta con el sentir utópico oscuro de su generación, que, a cambio, los aclamó como sus héroes. El fenómeno fue más social que musical, donde la música era reducida frecuentemente a reciclar ese "sentir" sobre el parloteo cada vez más patético de Bono y sobre los acordes cada vez más solemnes de The Edge. Sin embargo, se marcó un punto de referencia en evolución de la canción pop, porque, alrededor de temas inmortales del martirio y salvación, U2 erigió una épica moral de gusto universal. Si su apoteosis bíblica rayaba el mal gusto, sus baladas amargas y ritmos siniestros mantenían avivada la tristeza idealizada por generaciones de cantantes de protesta folk y cantantes callejeros de blues.